La UNAM y Morelos investigan
producción de energías alternativas

Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en colaboración con el gobierno de Morelos estudian la posibilidad de obtener biodiesel a partir del cultivo de la jartropha curca o piñón de tempate, como también se le conoce.
La realización del proyecto está a cargo de los centros de Investigación en Energía (CIE), el de Ciencias Genómicas (CCG) de la UNAM y la Secretaría de Desarrollo Agropecuario (Sedagro) de Morelos.
Para dicho proyecto, la Sedagro facilitó 13 mil metros cuadrados de terreno cultivable en El Llano, Miacatlán; mientras que la universidad aportará la infraestructura y recursos para realizar la investigación.
“Este proyecto busca ofrecer fuentes alternativas de energía para el futuro, sustentables, menos contaminantes, renovables y, al mismo tiempo, incorpora el desarrollo económico”, explicó el Coordinador de la Investigación Científica (CIC), Carlos Arámburo de la Hoz.
El representante de la Sedargo, Valdemar Castañeda, indicó que Morelos cuenta con campesinos y empresarios interesados en desarrollar los cultivos de diferentes tipos de piñón de tempate “con este convenio, se abre la posibilidad de contar con los paquetes tecnológicos de las mejores variedades adaptadas a las regiones de Morelos, propiciar la posibilidad de negocio para la gente del campo y cuidar el medio ambiente”.
La primera etapa del proyecto contempla el diseño experimental en laboratorio y vivero del cultivo de la jatropha para después plantar 16 ecotipos de esa especie en la zona destinada.


Colombia tiene nueva planta didáctica de producción de biodiesel

El Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) de Palmira, Colombia inauguró la primera planta didáctica de producción de biodiesel en el país, en el Centro de Biotecnología Industrial (C.B.I.) del SENA, donde se simulan los procesos de ambiente, competencias laborales, formación, diseño, fabricación y montaje de una planta productora de biodiesel.
Con esta planta se responde a la necesidad de cambios tecnológicos, del sector empresarial y de los trabajadores del entorno, éstos últimos ven en los biocombustibles una fuente de productividad y desarrollo. Para su edificación se requirió de tecnología de punta, por medio de la cual, se puede controlar todo su sistema de instrumentación por internet, con un software hecho por los estudiantes y sus instructores.
“El biodiesel tiene mucho futuro y esta planta prototipo podrá convertirse en una planta industrial con un alto nivel de producción”, afirmó el Director General del SENA, Darío Montoya.
La realización del proyecto estuvo a cargo de 400 estudiantes, asesorados por personal del SENA y por especialistas de empresas privadas con experiencia en el manejo de biocombustibles, de las especialidades: logística, soldadura, electricidad, electrónica y construcción.


España cultiva jartropha para
obtener biodiesel

La empresa Apia XXI, especializada en consultoras de ingeniería, junto con el ayuntamiento El Coronil, España, comenzaron una plantación experimental de jartropha en 30 hectáreas en Guadalquivir, Sevilla. El objetivo es, en un periodo de cinco años, incrementar el número de hectáreas a 30.000 que produzcan más biodiesel y biomasa.
Al mismo tiempo, Apia XXI trabaja en la construcción de una planta de biomasa y otra de extracción de aceite de la jartropha. Con estas acciones, El Coronil intenta ser un referente en energías limpias y en experimentación con cultivos energéticos.
El Alcalde de El Coronil, Jerónimo Guerrero, afirmó que su gobierno está apostando por las energías limpias y la experimentación con cultivos energéticos ante la necesidad de darle una salida socio-económica al campo del bajo Guadalquivir, porque “en España tenemos que plantear el cambio del modelo económico, basado en el ladrillo, a la generación e investigación con energía limpias y cultivos alternativos”.
La iniciativa permitirá generar 300 empleos directos e indirectos y de alguna manera, se estaría enfrentando la situación económica actual con generación de empleos, investigación e innovación en cultivos energéticos.


Generará la Universidad de Nuevo León

Un equipo de la Facultad de Agronomía de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) realiza investigaciones para generar biodiesel a partir del aceite quemado proveniente de cocinas domésticas.
El representante del proyecto de investigación, Juan Antonio Vidales, asegura que con las acciones que contempla el proyecto, es posible reciclar compuestos químicos y proteger los cuerpos de agua al no arrojar el aceite y sobre todo producir biodiesel.
“Las universidades jugaremos un papel muy importante en la cultura de los combustibles y de las energías alternativas como el etanol, el mismo biodiesel, la energía solar y energías a través de reacciones anaeróbicas”, señaló.
Además, con el biodiesel se disminuye la dependencia del combustible fósil del subsuelo, lo que produce a su vez que la temperatura del ambiente se mantenga constante y se evite la contribución al calentamiento global por este medio.
Otro de los colaboradores del proyecto, Luis Samaniego, informó que se están realizando pruebas a partir de reactivos de laboratorio, por lo que es posible que disminuya el costo de la obtención del mismo a partir de materiales industriales.


Crean biodiesel proveniente de la mezcla de grasas con aceite de soja

Científicos de la Universidad Politécnica de Madrid obtuvieron biodiesel a partir de la mezcla de grasa animal de baja calidad con aceite de soja, el resultado fue un biodiesel con parámetros de calidad aceptables y con un costo final inferior.
De acuerdo con el Servicio de Información y Noticias Ministerio de Ciencia e Innovación (SINC), la materia prima de este biodiesel, como grasas animales –con contenidos en ácidos grasos libres por encima del cinco por ciento y de alto riesgo para el consumo humano-, es económica y permite darle uso, con lo que “su transformación en este combustible presenta beneficios medioambientales y reduce la dependencia de otras materias agrícolas”; actualmente la empresa Combustibles Ecológicos Biotel SL, se encuentra en su estudio como materia prima para un ensayo industrial de fabricación de biodiesel.
El uso de biodiesel permite reducir las emisiones de hidrocarburos por poseer mayor número de cetano y porque las grasas animales tienen más ácidos grasos saturados, lo que provoca la disminución de combustible quemado en la fracción de mezclados, durante el proceso de combustión, así como también la reducción del ruido de la combustión.
Especialistas consideran al biodiesel como una alternativa más prometedora frente a los combustibles fósiles, pero advierten que su producción masiva podría desencadenar una crisis alimenticia. Sin embargo, en Europa, el Parlamento Europeo promueve la producción y uso del biodiesel, estableciendo como objetivo de cuota de mercado de biocarburantes del 5.75 por ciento en el 2010 al 10 por ciento en el 2020.


Empresa boliviana busca
alternativas energéticas

La empresa azucarera Guabirá, de origen boliviano, comenzó la plantación de jartropha con el objetivo de producir biodiesel en cinco hectáreas, al norte de Santa Cruz, como parte de un proyecto experimental.
La producción de biodiesel, a partir del piñón manso o jartropha, no altera la cadena alimentaria del país por ser un producto no comestible y es viable por su alto contenido de aceite de las semillas, informó el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).
El Director de Guabirá, Mariano Aguilera aseguró que su empresa no es la única que busca energía alternativa “otros empresarios han cultivado entre 100 y 200 hectáreas de productos similares, en espera de que el gobierno apruebe una normativa que permita la producción de biodiesel”.
Con el estudio realizado por el IBCE llamado “Biocombustibles Sostenibles en Bolivia”, el instituto concluye que con el biodiesel obtenido del aceite del piñón manso será posible sustituir al diesel producido de petróleo; o bien, se podrá mezclar en distintas proporciones con éste.
Por su parte, el Presidente de la Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo, Demetrio Pérez, precisó que con la producción de biodiesel se podrá generar mayor actividad y diversificación del desarrollo agroindustrial.
“El costo de la producción es menor en relación a otros productos y tiene dos cosechas al año, agregó Mariano Aguilera, el sembrar este tipo de piñón, es posible ayudar a la recuperación de la tierra”.